
Cuando estás a punto de comprar tu carro nuevo, todo parece listo: elegiste el modelo, el color y el financiamiento. Pero justo antes de firmar, aparece una lista extra: los “dealer add-ons”.
Estos son complementos o servicios adicionales que los concesionarios ofrecen —y muchas veces suman cientos o miles de dólares al precio final. Pueden incluir desde protección de pintura y tapicería, alarmas, rastreadores GPS o garantías extendidas, hasta tintes en los cristales o seguros contra pinchazos. Algunos son útiles, otros… simplemente inflan la factura.
Entonces, ¿cómo decidir cuáles realmente valen la pena? Aquí te dejamos algunas claves para que tomes la mejor decisión:
- Pregunta su función real: Si el add-on no mejora la seguridad o el mantenimiento del vehículo, probablemente no lo necesites.
- Verifica si ya viene incluido: Muchos modelos nuevos ya traen sistemas de protección o asistencia incorporados de fábrica.
- Compara precios: Los mismos servicios pueden costar mucho menos fuera del concesionario.
- Evita decidir con prisa: No firmes hasta entender cada cargo. Pide que te entreguen el desglose por escrito.
- Prioriza lo esencial: Extender la garantía o añadir un sistema antirrobo puede tener sentido; pagar por tapetes o “selladores milagrosos”, no tanto.
Los dealer add-ons no son malos por sí mismos. El problema es no saber cuándo realmente te convienen. Un comprador informado puede ahorrar mucho dinero y evitar sorpresas al financiar su vehículo.
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