
¿Existe realmente un mes ideal para comprar un carro en Estados Unidos? Esa es la pregunta que muchos se hacen antes de dar el gran paso. La respuesta no es tan sencilla, pero sí hay fechas estratégicas que pueden marcar la diferencia en el precio final de un vehículo.
Los primeros meses del año suelen estar llenos de inventario nuevo. Enero y febrero son atractivos porque los concesionarios buscan mover el stock que quedó del año anterior. Muchas veces se pueden encontrar descuentos interesantes en modelos del año anteriores que aún están en la vitrina.
El verano también ofrece oportunidades para comprar un carro. Durante julio y agosto aparecen promociones ligadas a los grandes festivos, como el 4 de Julio o el Día del Trabajo. Son fechas en las que las marcas refuerzan la publicidad y lanzan ofertas agresivas para competir entre sí.
Sin embargo, el verdadero punto caliente llega hacia el final del calendario. Octubre, noviembre y diciembre concentran la mayor presión para los concesionarios. Deben alcanzar metas anuales de ventas y liberar espacio para los modelos 2026. Por eso, no es raro encontrar rebajas fuertes en el Black Friday o en los últimos días de diciembre.
A este calendario hay que sumarle otro factor: los bancos. Las instituciones financieras ajustan tasas y paquetes de financiamiento en determinados meses, lo que puede convertir una oferta común en una oportunidad real de ahorro.
Pero aquí viene la verdad que pocos dicen: estas fechas funcionan como referencia, pero no son una regla escrita en piedra.
El secreto no está en esperar el “día perfecto”, sino en saber negociar. Por eso te recomiendo que sigas nuestra web, así como los perfiles en Instagram y Facebook, donde compartimos contenido sobre cómo aprender a negociar tu carro. De esta forma, nunca vas a tener que esperar por un día festivo, todos los días para ti lo serán y podrás conseguir tu auto al mejor precio posible.