
Cuando llegas a un concesionario, lo primero que salta a la vista es el precio pegado en la ventanilla del auto. Ese número en grande no está ahí por casualidad: es el MSRP. Muchos compradores lo miran de reojo y lo dan por definitivo, pero en realidad es la primera pieza de un juego de negociación en el que puedes salir ganando, si sabes cómo usarlo.
El término MSRP significa Manufacturer’s Suggested Retail Price, es decir, el precio de venta sugerido por el fabricante.
Se trata de una referencia oficial que la marca coloca para orientar tanto al vendedor como al comprador. Pero, aquí está la clave: no es un precio obligatorio. De hecho, en la mayoría de los casos hay espacio para moverse por debajo de esa cifra.
¿Cómo puedes usar el MSRP a tu favor?
Negociar un auto nuevo en Estados Unidos puede ser un reto, pero conocer el MSRP te da poder. Saber que no es un precio fijo te ayuda a entrar a la conversación con argumentos más sólidos. Aquí algunos consejos prácticos:
- Investiga antes de ir: revisa el MSRP en la web oficial de la marca y compáralo con el precio real de mercado en portales especializados.
- Pregunta sin miedo: no asumas que el número de la ventanilla es inamovible. El concesionario espera negociar.
- Ten claro tu presupuesto: usa el MSRP solo como punto de partida, no como meta final.
- Juega con extras y financiamiento: a veces el precio baja si ajustas accesorios o eliges un plan de pago distinto.
- Aprovecha promociones y rebates: pueden ayudarte a empujar el precio por debajo del MSRP.
El MSRP no es un muro, sino una puerta de entrada. Si te mantienes informado con lo que compartimos en nuestro blog y redes sociales, tendrás las herramientas para comprar el carro que tanto añoras en Estados Unidos.