Título del vehículo: el documento que puede salvar o arruinar tu compra

Título del vehículo: el documento que puede salvar o arruinar tu compra

Cuando una persona compra un carro en Estados Unidos, suele fijarse primero en el precio, el modelo o el estado mecánico. Sin embargo, hay un documento que pesa más que todos esos factores juntos: el título del vehículo. Es un papel que muchos compradores subestiman, pero que define algo esencial: si el auto es legalmente tuyo o no. Ignorarlo puede convertir una buena compra en un problema serio.

¿Qué es el título del vehículo?

El título del vehículo es el documento legal que certifica la propiedad de un automóvil. Lo emiten las agencias estatales, como el DMV, y es el respaldo oficial de quien figura como dueño del carro. 

Fuentes especializadas del sector automotriz en Estados Unidos coinciden en algo clave: sin un título válido, no existe una transferencia real de propiedad.

Este documento incluye información fundamental como el VIN, el nombre del propietario, la marca, el modelo, el año y si el vehículo tiene deudas asociadas. Para el comprador, el título es la base para poder registrar el carro, asegurarlo y circular sin riesgos legales.

Tipos de título que debes conocer

Antes de cerrar una compra, es importante entender que no todos los títulos ofrecen la misma seguridad. Existen distintos tipos y cada uno cuenta una historia distinta del vehículo.

– Clean title: indica que el auto no ha sido declarado pérdida total ni tiene problemas legales graves. Es el tipo de título más buscado.

– Salvage title: señala que el vehículo fue considerado pérdida total por una aseguradora tras un daño importante.

Rebuilt o Reconstructed: corresponde a autos que fueron salvage, reparados y aprobados nuevamente para circular.

– Lien title: muestra que el vehículo tiene una deuda activa con una entidad financiera, que debe cancelarse antes de la venta.

¿Cómo se transfiere el título?

La transferencia del título es el proceso que hace oficial el cambio de dueño. Aunque varía ligeramente según el estado, suele seguir estos pasos:

– El vendedor firma el título en la sección correspondiente. 

– El comprador completa sus datos personales.

– Se declara el millaje real del vehículo. 

– Se presenta la documentación ante el DMV. 

– Se pagan impuestos y tarifas aplicables. 

Cuando la compra se realiza a través de un dealer, el proceso suele ser más sencillo. Los concesionarios se encargan del papeleo y de gestionar la emisión del nuevo título, lo que aporta mayor tranquilidad al comprador.

Errores comunes que debes evitar

Muchos problemas legales nacen de pequeños descuidos. Entre los más frecuentes están:

– Comprar sin revisar el título físico

– No comprobar si existe un lien activo.

– Confiar solo en un contrato de compraventa.

– Aceptar títulos con errores o información incompleta. 

– Creer que el registro sustituye al título. 

Comprar un carro en Estados Unidos es una decisión importante. Te recomendamos seguir nuestro blog y redes sociales, donde aclaramos dudas y compartimos consejos prácticos. Podemos guiarte en la compra del vehículo que deseas, con seguridad y confianza.

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